¿CONSTRUCCIÓN DE CIUDADES DENTRO DE LOS SERES HUMANOS?
Paola Karina Carrillo Hernández
Cuando era niña imaginaba que las personas vivíamos en un cuerpo humano muy grande y que este era el encargado de dar las órdenes adecuadas y necesarias a todos los diminutos seres que habitábamos el planeta, es curioso pensar como aquéllos pensamientos que tienes cuando eres niño en realidad existen, no a la escala que mi curioso pensamiento creaba en esos momentos, pero si de una manera muy real si echamos mano del buen amigo microscopio.
Todo este análisis de ideas me lleva a dos vertientes muy importantes; la primera sería que los niños dentro de ese maravilloso pensamiento puro en realidad se acercan a realidades que marcan una pauta en investigación y que no resulta tan complicado, únicamente el ver la vida de una manera más sencilla y no tan complicada, claro siempre con un toque de imaginación. Y la segunda, no por ello menos importante es que mis ideas no estaban tan erradas y es que en realidad el cuerpo humano funciona como si dentro existiera una gran metrópoli.
El cuerpo humano consta de millones de células que se comunican entre sí y que por medio de la excelente comunicación que tienen es posible que la vida humana exista.
Pero dentro del cuerpo humano se desarrollan no solo aquellas células, sistemas u organismos interactuando entre si, también podemos encontrar las bacterias, parásitos y virus que interrumpen esta armonía interna.
Aunque cotidianamente estamos expuestos día a día, en lugares que ni sospecharíamos tales como los ácaros en el agua, en los colchones, alfombras y almohadas, los millones de gérmenes que pasan por nuestras manos al momento de subir al metro o la combi o al estar en contacto con los teclados de las computadoras. En fin en todo momento estamos expuestos a estos diminutos seres que al entrar en nuestro organismo rompen con la armonía interna.
Estos seres diminutos son causantes de múltiples enfermedades una de ellas es la gastritis. La gastritis, es la inflamación de la mucosa del estómago, encontramos la ocasionada por agentes corrosivos, infecciosa, eosinofilica, granulomatosa (por sífilis, sarcoidosis, tuberculosis) o por irridación (pacientes sometidos a terapia por radicación), el estrés se relaciona como causa de gastritis erosiva. La ingestión de alimentos calientes o extremadamente fríos genera lesiones inflamatorias.
Encontramos una mayor complicación, tal es el caso de la gastroenteritis, que es la inflamación del recubrimiento del intestino y del estómago. La ingesta de toxinas químicas en los alimentos como mariscos, hongos, arsénico y plomo, beber demasiado alcohol, alergias a alimentos, enfermedades trasmitidas por alimentos, virus intestinales y algunos fármacos como el ácido acetilsalicílico.
En general la gastritis provoca malestar general, náusea, vómito, diarrea y fiebre. Si bien es ocasionada por una hipersecreción en los jugos gástricos que incrementa cuando las personas pasan por un cuadro de estrés o por el consumo excesivo de irritantes como picante, condimentos, café, chocolate, alcohol o tabaco pero estos factores no únicamente influyen para el desarrollo de esta enfermedad moderna, se ha comprobado que otro factor para desencadenar este padecimiento es la proliferación de la bacteria Helicobacter pylori que raspa la mucosa., se desconoce el mecanismo por el cual las baterías invaden la pared gástrica, pero se ha observado con mayor frecuencia en quienes tienen el estómago dañado, como los pacientes con carcinoma ulcerado. Y que se desarrollan como si estuvieran en un gran ciudad y crean un gran parecido a lo que los seres humanos realizamos con el entorno. Lo perturban, dañan y en ocasiones los remedios no son suficientes para revertir los daños.
En el siglo pasado, más del 79% de los casos presentados de gastritis se debía a los mariscos en mal estado.
La gastritis suele complicarse porque la mayor parte de las personas trata de disfrazarla utilizando remedios caseros como infusiones o antiácidos como el hidróxido de aluminio, el hidróxido de magnesio (leche de magnesia) que por un periodo prolongado, únicamente la agravan hasta casos extremos donde es necesaria una intervención quirúrgica por que el paciente ha propiciado el desgaste de la mucosa estomacal dejando expuestos los nervios, dando pie a las ulceras gástricas
A estas alturas no esta de más entender que nuestro maravilloso cuerpo humano nunca podrá competir con la naturaleza, si no entenderla y adaptarse. Y tener en cuenta que algunas medidas básicas como el lavarse la manos y cuidar nuestros alimentos para poder tener una mejor calidad de vida. Al fin somos un gran ecosistema, una cuidad viviente.